Acá estoy, escribiendo para que todos me escuchen. Es raro empezar, pero es una necesidad. Han pasado cuatro años intensos, en que aprendí más de mí y de lo que quiero. Aprendí que la vida es un tablero de ajedrez, donde cada movimiento genera un cambio, y cada cambio una consecuencia. Viví de forma intensa. Conocí la vida en su versión más pura y transparente. Sentí y siento el amor desinteresado de ser madre, gracias a dos regalos mandados directo del cielo. Mientras espere a mi primera hija, me conecté con la mejor versión de mi misma, que me hizo descubrir los detalles de la vida. Me hizo darme cuenta que muchas veces nos quedamos con las gotas de agua sucia de la ventana y no somos capaces de ver el paisaje maravilloso que nos muestra. Que al igual que ese proverbio indio, que encontró Dominique Lapierre "siempre hay mil soles en el reverso de las nubes" La vida, no nos puede encandilar solo con su brillo. De repente, detrás de lo que aparenta ser el dolor más grande de la vida encontramos nuestro mejor triunfo..... Encontramos una misión. Descubrí que el motor de mi vida es el amor y que sin él, en cualquiera de sus formas de expresión.... el alma se congela. Descubrí que la pasión por seguir mis ideales y sueños, es una ventana que me permite ser feliz. Es la esponja, que permite absorber todo ese conocimiento y enseñanza que nos brinda la vida. Son los ojos que te dejan ver una nueva cultura y adentrarte en ella. Son las ideas que a ratos se vuelven locas en mi cabeza y crean sin preguntarme. Son las emociones que me inundan y a veces me ahogan. Descubrí mi arte, en la acción romántica de trabajar con lo básico, lo primero. Lo que te entrega la tierra, los alimentos y en una acción creativa y sensible convertirlo en un placer.... La gastronomía. Descubrí mi amor por transmitir ese conocimiento que día a día lucho por enriquecer. Y lo más importante.... descubrí que no importando lo que nos pase, no importando la magnitud del dolor o frustración. Somos seres capaces de reinventarnos, de ver más allá. De salir aireosos del dolor y vivir esas experiencias como oportunidades de crecimiento y superación. Somos capaces de trascender y creer en la trascendencia. Creer, en que la vida es un paso y luego viene otro. Que no existe carrera que no se gane sin correrla, y que no se termina al llegar a la meta, ya que mas adelante encontraremos siempre una nueva. En resumen aprendí a vivir. PD/ perdón por las faltas de ortografía, teclado francés…. no se poner los acentos. Alguien sabe?






Bien....
siempre es bueno volver a nacer ...despues de la lluvia siempre sale el sol; en cada gota de esa lluvia recogemos algo que nos enseña cosas de las cuales aprendes ..cuando te equivocas y relativamente lo vuelves hacer sin embargo con la conciencia de que lo que aprendistes es uan experiencia unica personal la cual nos hace reinventarnos nuevamente y comenzar recien un nuevo ciclo el cual sin duda no tendra la forma del que ya cerramos....
(ruben s )